El excontralor departamental Ramón Mosquera Lozano aseguró que la construcción de los espolones, es el resultado de una Acción Popular interpuesta oportunamente para evitar la erosión costera.
«Cuando hay anarquía, se trabaja en silencio para el beneficio de todos», Esperamos el del Tiuna, señaló Mosquera Lozano posando desde el nuevo tajamar de Sound Bay, sector de San Luis.
Es de recordar que el Consejo de Estado le ordenó al Departamento Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina en 2013, para que en el término de tres meses proceda a demoler todo tipo de edificaciones y construcciones que estén ubicadas en zona de bajamar. El incidente de desacato se presentó luego que el Departamento en su momento no atendiera las órdenes impartidas por el Tribunal Administrativo de San Andrés para que tomara los correctivos necesarios en el sentido de utilizar las facultades policivas que la ley le otorga, para remover todo tipo de edificaciones y construcciones en zonas de bajamar.
El Consejo de Estado encontró una actitud de desinterés y negligencia por parte del departamento para cumplir las órdenes que en el fallo del tribunal se le dieron mientras que el Departamento en ese entonces disponía de tres años para la reforestación de las áreas de playas de Sound Bay y San Luís, conforme a las recomendaciones técnicas que sobre el particular indique Coralina.
“Estamos a la espera de que se hagan las inversiones requeridas para la restauración de los espolones, tanto del Pescadero como el que está ubicado frente a Hotel Tiuna, inversiones que contaban con los recursos pero que, por lo visto, hasta la fecha no se han ejecutado.
«Solo así podemos lograr que se recuperen las playas, en especial el de Sprat Bight, que, según he presenciado, ha sufrido una gran erosión con gran pérdida de arena para el sector”, afirma Mosquera Lozano.
Sobre este tema, en su momento se ordenó proteger los sitios erosionados de las playas mediante mecanismos o sistemas que permitan la disminución progresiva de la energía del golpeo de las olas y faciliten el acceso al mar declarando tales sitios como zona de alto riesgo y la Gobernación deberá reubicar los embarcaderos de Jetsky y lanchas, en áreas diferentes a las playas y velará porque no reciban contaminación de ninguna clase















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