
Por Juan Carlos Gutiérrez*
Dar medio salario mínimo a las personas que no tienen pensión tiene sentido socialmente, pero genera dos inmensos problemas; uno de riesgo moral y otro de abismo – déficit pensional:
1) De llegar a aprobarse tal propuesta, si una persona está empleada y devenga alrededor de 1 salario mínimo o menos o es informal, no tendría ningún incentivo para cotizar a pensión y pagar salud, a sabiendas que el gobierno le dará medio salario mínimo y se quedará en el régimen subsidiado de Salud.
2) Alguien debe pagar esos $18 billones por año que cuesta el subsidio de 1/2 Salario Mínimo a 3 millones de personas hoy. Serían $1,5 billones por año lo que cuesta dicho subsidio y desangra en 16 años a los Fondos de Pensiones Obligatorias. En 16 años ya no serían 3 millones de beneficiarios sino posiblemente 10 millones. Es una propuesta de campaña sin sentido.
Cómo resultado Petro lograría alcanzar las siguientes nefastas metas:
1. Mayor nivel de informalidad.
2. Mayor nivel de pobreza.
3. Desfinanciamiento público y privado.
4. Pérdida de stock de capital financiero.
5. Aumentos del costo de financiación y del costo del capital, en pesos y en moneda extranjera.
6. Devaluación persistente.
7. Caída adicional del grado de inversión.
8. Decrecimiento económico.
9. Pérdida de productividad.
10. Fuga de capitales.
Conclusiones:
A) La solidaridad hay que financiarla técnica y sosteniblemente, no irresponsablemente.
B) Sin formación de ahorro y en medio de un cambio demográfico no pueden haber pensiones ni tasas de reemplazo del salario superiores al 50%. Es imposible.
C) Una verdadera reforma pensional debe ser solidaria, aumentar cobertura, ser sostenible fiscalmente, pero desde lo técnico, y no desde lo ideológico.
Foto ilustración tomada de: Villas Radio
*Docente de finanzas pensionales de Eafit.
















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