
Desde abril de 2022 Viva Air y Avianca empezaron a negociar una integración como única forma en la que la aerolínea de bajo costo pudiera superar los problemas financieros que le dejó la pandemia de covid-19.
Por ello el 8 de agosto de 2022 Avianca y Viva Air solicitaron la incorporación de las dos aerolíneas ante la Aeronáutica Civil. El motivo principal era la situación económica de Viva.
Esto permitiría que la aerolínea de bajo costo siguiera ofreciendo vuelos baratos y se protegieran los 1.200 empleos directos y 5.000 empleos indirectos creados por la empresa.
El 8 de noviembre de 2020: El Ministerio de Transporte y la Aerocivil negaron la fusión empresarial por dos razones. Primero, por el riesgo que supondría para el mercado y la libre competencia tener un sujeto casi monopólico, ya que controlarían el 60% del mercado de viajes nacionales, el 69% de los cupos en El Dorado y tendrían el 100% de un tercio de las 72 rutas domésticas. Segundo, porque no estaba adecuadamente justificada la necesidad de integración. No era claro que la crisis de Viva fuera tan grave, ni que hubieran agotado otros recursos como recurrir a créditos.
En marzo, luego de que Viva Air suspendiera sus operaciones, Avianca presentó una última propuesta, para que la Aeronáutica Civil aprobara la integración, aumentó el número de permisos de operación, que estaría dispuesta a devolver y señaló que mantendría ambas marcas por separado.















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