El estadio de softbol Higinio Archbold Forbes está lleno de basuras, se está jugando un torneo que cuenta con una gran asistencia de público, pero no hay canecas para depositar las basuras; hay dos baños abiertos para el público, pero estos no tienen el servicio de agua permanente por lo que se produce una fuerte hedentina que no permite el ingreso de más usuarios, por lo que algunos inescrupulosos optan por hacer sus necesidades fisiológicas en los pasillos y rincones del escenario deportivo, formando un ambiente insoportable.
Los afiebrados de esta disciplina deportiva se someten a los fuertes y ofensivos olores, y a esto hay que sumarle la altura de la grama del terreno de juego, las luminarias encienden en un 30 O un 40 por ciento, haciendo un espectáculo opaco.
Lo peor es que no se observa la presencia de directivos del softbol local y ni mucho menos de la Secretaría deportes del Coral Palace. Com texto y fotos de Omar Prieto Puello













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