Una turista proveniente de Chile denunció un incidente mientras practicaba buceo, en el que dice haber estado en peligro de muerte mientras buceaba en un arrecife ubicado en el sector occidental de San Andrés en donde, de acuerdo con las declaraciones de la misma, la cuerda de oxígeno se le enredara en los corales sin que recibiera auxilio del instructor.
María Francisca Morrinson, relató que el pasado martes se dirigió en compañía de su pareja a bucear, práctica que hace parte de las actividades turísticas de la isla. Aseguró que a pesar de haber pagado a un experto no recibió las instrucciones de seguridad, ni la compañía adecuada, teniendo en cuenta que era la primera vez que realizaba esta actividad.
“Pónganse el oxígeno, practiquen un poco en el agua y sean libres”, fueron las únicas instrucciones que dice que recibió, según la afectada.
A su vez afirmó no haber recibido acompañamiento cuando lo requirió. “Yo bajé al fondo del mar, él no bajó conmigo y yo no me podía hundir, entonces le solicité más peso y al hacerlo le dije claramente al instructor que me iba a costar más. Le pregunté: ¿Me vas a ayudar? Y me dijo no, tienes solo que aletear”.
Con esta situación, María Francisca quedó un poco molesta, sin embargo se sumerge y observa a su pareja mientras el instructor le realizaba un video, momento más tarde este sale del agua y es en ese instante que a María Francisca se le enreda la cuerda de oxígeno en los corales, con desesperación tira de la cuerda, mueve la máscara, aletea con fuerza, pero nada da resultado.
Afirma que pasó alrededor de un minuto y el instructor no se percató del hecho, nadie acudió ante los movimientos de desesperación. Fue su pareja quien la avistó desde la profundidad y sin experiencia alguna en salvamento, es quien logró sacarla de entre las aguas hacia la superficie.
Ante la desesperación, angustia y reclamos de la turista, quien le reprocha no haberle advertido del peligro que se corre al nadar cerca de los corales, el instructor habría admitido el error, sin embargo trató de restarle importancia a lo acontecido minutos antes, se queja la turista.
“Fue el susto más grande de mi vida el sentir que me ahogaba”, dijo. Por tal motivo la afectada hace un llamado y pide más cuidado a la hora de ofrecer estos servicios para que este hecho, que en esta ocasión no pasó a mayores, no se repita.
















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