El amor por los niños de la isla, demostrado por la Corporación de Amor al Niño y la Sociedad Colombiana de Pediatría hizo posible, hace 36 años, la creación del parque ‘Cariño al Niño’ que hoy requiere de la mano amiga de la administración para ser recuperado de la gran postración que dejó el olvido.
Los juegos infantiles ya están totalmente destruidos y sobrevive la cancha de micro fútbol en donde muchos de los políticos y dirigentes de hoy jugaron sus partidos en su periodo juvenil, pero que olvidaron el lugar y hoy ni miran para allá cuando pasan en sus carros.
La Corporación hace esfuerzos ante la administración departamental para recuperar el parque conocido como ‘Cariño al niño’ en el sector de Sarie Bay, norte de la isla de San Andrés, que se encuentra en avanzado deterioro.
Uno de los más entusiastas y comprometidos benefactores es el médico pediatra César Verbel, quien recordó que la Corporación de Amor al niño y la Sociedad Colombiana de Pediatría tienen 36 años de hacer presencia en San Andrés. “Hemos realizado unos talleres que se han denominado ‘Educando con cariño’ que es dirigido a los docentes de preescolar, básica primaria, madres comunitarias e inclusive juntas de acción comunal, eso se hace anualmente y ahora se ha cambiado la orientación y se hará el taller el último sábado de cada mes por lo que el pasado fin de semana se llevó a cabo la actividad con el tema básico de ‘Convivencia Pacífica’. Los invitados fueron las Juntas de Acción Comunal, Madres cabeza de familia. La sociedad cada dos años realiza las jornadas pediátricas del Archipiélago”, dijo Verbel.
En cuanto a lo del parque cuando era intendente Ana García de Pechtalht, dejó en comodato a cien años el parque y ya han pasado 36 años en que han hecho uso de él.
Según el médico Verbel, se han hecho muchas inversiones, se construyó un módulo de baños de los que no quedan más que ruinas. La misma gente los destruyó, se llevaron todo y además la construcción que servía para reuniones fue víctima de ladrones que se llevaron 45 sillas rimax, rompieron los vidrios y acabaron todo. Por ser una entidad sin ánimo de lucro no hubo dinero para contratar un vigilante y así todo el que quería entraba, entre ellos drogadictos y toda clase de personas.
“Se han hecho muchos contactos para tratar que el parque tenga utilidad para niños, adolescentes y personas de la tercera edad. Hacer hábitos saludables a la comunidad y nos hemos reunido con el gobernador para buscar que todas la entidades que tengan que ver con el deporte y la niñez se vinculen al propósito de recuperar el parque. Hace muchos años está cerrado y hasta se deben las mallas de encierro, el hotel Maryland colaboró con la cerca del lado que les corresponde”, recordó Verbel.












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