
“Mija, yo no me voy a vacunar porque esas cosas son del diablo y no sirven para nada”, así decía esta mujer, de casi 90 años, desde que llegó la vacuna del covid-19 hasta hace unas semanas que cayó en UCI por el virus, el cual terminó con su vida en solo 18 días.
Su hija relata que la vacuna ha sido un agente de separación y disputas en su familia debido a que todos son cristianos evangélicos, y que —infortunadamente— son seguidores de un pastor antivacunas y anticiencia que los tiene engañados.
“El problema no solo era con mi mamá, mis hermanas también están en el mismo tema de rechazar la vacuna porque todas siguen a ese pastor”, agrega.
El pastor a quien, según El Tiempo, se le señala de ser una mala influencia lidera una iglesia cristiana en el Eje Cafetero. Esta iglesia inició como algo pequeño hace varios años y sus seguidores eran pocos y solo en esa ciudad. Sin embargo, durante la pandemia los servicios de este pastor empezaron a ser virtuales y así empezó a ganar reconocimiento en ciudades como Bucaramanga, Cali, Barrancabermeja y Villavicencio.
“Pese a que mi mamá murió y una de mis hermanas se contagió, mi familia sigue creyendo en el mensaje del pastor y aseguran que la vacuna es del diablo y que solo Dios los puede curar”, concluye.
Por La Orejaroja
















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