De acuerdo con el veedor ciudadano Harold Bush Howard, el año pasado el hospital gastó $1.274 millones de pesos en el programa de intervención colectiva PIC, un programa de promoción de la salud y prevención de enfermedades. Muy poco de hizo y es a todos luces un contrato semi ficticio destinado a favorecer al zar de la salud y a otros políticos y funcionarios corruptos.
Todo sobre este contrato huela a irregularidades y corrupción: desde los objetivos (ver anexo) hasta el valor de la inversión, el impacto real en la comunidad (que es nulo), quiénes hacen parte de ese contrato y irregularidades e injerencia del diputado zar de la salud a quein el gobernador le ha dado total control y tiene a alguien en el hospital que lo maneja el total secreto. Y desde luego el rol que desempeña el gobernador saliente y la secretaria de salud en el engranaje montado para que se apropien de estos recursos.
El contrato de este año aún no ha sido publicado y es probable que no lo hagan porque todo se está manejando en total secreto. Este programa es lo que antes se denominaba Salud en Casa y su ‘dueño’ es el zar de la salud quien presuntamente exige hasta el 50% del sueldo de las pocas personas que contrata, muchos de los cuales me han expresado de que no les pagan.
Pero lo peor aún es que poco se hace. El PIC se ha convertido en un esquema para robar dinero de la salud.
Mientras los problemas del hospital se vuelven más crónicos, el político y los funcionarios que controlan el presupuesto de la salud comen por todos lados, hasta por eel porcentaje que le exige a los trabajadores. La otra fuente de desangre del presupuesto de la salud es por el almacén donde se compran insumos y medicamentos que nunca entran pero se pagan.



















Por