Por Fidel Corpus Suárez
Ha sido el Ser Humano más grande en cuerpo y corazón de Sound Bay. San Andrés Isla.
No le temía a nadie. Conoció sólo el temor de Dios. Era reconocido y respetado en toda la Isla.
Siempre de trato cordial, amable y de buen humor.
Fuerte, vigoroso, ágil, protector e inteligente. Infundia seguridad. Su presencia daba tranquilidad de rebaño.
Respetado por su carácter de su férrea personalidad y su imponente figura de gladearor imbatible que era sello de su elegancia, su poder y su fuerza de su ostensible musculatoria.
Su canto con su melodíosa, colorida bella y admirada voz con su guitarra era de bohemios de conciertos multidinarios, especialmente con sus rancheras y en fiestas sanas prolongadas con sus amigos. El centro de toda reunión y todos querían saber su opinión, disfrutaban de sus encantos, sus anécdotas, sus apuntes, su fino humor y de sus sonoras carcajadas contagiosas.
Su presencia iluminaba y en su ausencia brillaba.
Hoy, Gigante, es un barco grande que sale de Puerto con las velas desplegadas que nunca se borrará del horizonte, porque por siempre quedara nuestro corazón destrozado, el recuerdo de la luz de su brillo, el perfume del Espíritu de su presencia, sobre los olas de nuestro mar multicolor donde navega su majestuosa figura Gigante.
Gigante fue, gigante es y por siempre Será Gigante..
Tus amigos del alma..
Reconocimiento y gratitud perenne.
Vaya con Dios, Gigante, Buen Viento y Buena Mar..
Miguel Pertusa y compañeros















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