Negativa de Aeronáutica y saturación de tuberías en carrera 13 elevaron costos del proyecto.

Por César Pizarro B
En el fragor de la campaña a Cámara de Representantes en el pasado mes de febrero el parlamentario Jorge Méndez Hernández salió en un video anunciándole a los pobladores de los barrios ubicados en la margen occidental de la pista de aterrizaje del aeropuerto Gustavo Rojas Pinilla, que las inundaciones de esas zonas serían historia y que él había gestionado la solución del alcantarillado pluvial por 50 mil millones de pesos.
Pues historia del pasado no son estas inundaciones, ni el proyecto que se pretende ejecutar – y que tiene un ostensible retraso por inconvenientes en el trazado de las redes que obligan a cambiar el mismo y comprar predios,- son el producto de su gestión sino de gestiones que el Gobierno Nacional viene estudiando hace 30 años y retomado hace 17.
The Archipielago Press tuvo acceso a la historia completa del proyecto del cual el Gobierno hace 30 años realizó sus diseños para dar una solución a esos sitios inundables, pero hace 17 años retomó el mismo haciendo una contratación con una empresa de Barranquilla para hacer la actualización de dichos diseños ya que todo había cambiado con nuevas construcciones y con base en ello Findeter contrató la revisión del trazado y ejecución del contrato, en principio por cerca de 43 mil millones de pesos para ser ejecutados en tres fases: revisión de diseño en seis meses, ejecución en 24 meses y liquidación del contrato en dos meses, es decir un duración de 32 meses.
El contratista debía entregar todas las obras desde redes pluviales, estaciones de bombeo y desagüe al mar que se encuentra a unos tres kilómetros de la zona, para lo cual, la carrera 13 o vía paralela a la pista sería el trazado de las tuberías de dos metros de diámetro.
Solo que en el camino se encontraron que la carrera 13 está saturada de tuberías de servicios que terminaron obligando al cambio de trazado, demora en la ejecución de la obra y que el proyecto se hubiera elevado a casi cuatro veces el costo inicial.
La sola primera etapa cuesta 54 mil millones de pesos y el total del proyecto $180 mil millones.
Como en un principio ya estaban presupuestados $42 mil millones, para arrancar la ejecución de esa primera fase faltaban 12 mil millones de pesos que ya el Fondo Nacional de Regalías se comprometió a financiar.

LOS TROPIEZOS
Cuando se empezó a revisar la situación topográfica de la carretera 13 que es la vía por donde debe pasar hacia el mar toda la tubería que recogerá las aguas que bajan de Atlántico, Back Road, Natanias, etc, se encontró que desde el sector Canteras hacia Circunvalar, hay una saturación de tuberías de acueducto, alcantarillado sanitario, energía eléctrica e incluso de telefonía, con lo cual era imposible instalar el trazado del alcantarillado pluvial que necesita un diámetro de dos metros.
Solo en redes de acueducto tienen tres tuberías por esa vía, peovenientes de las plantas desalinizadoras y acaba de construir una red energética para llevarle energía a la nueva desalinizadora desde la subestación eléctrica de School House.
Y adicionalmente una red de rechazo de las aguas desalinizadas que es la encargada de rechazar la salmuera que queda del proceso de desalinizacion. Las otras son las redes ya antes descritas.
Como consecuencia de ello se empezó a buscar una solución, entre la que se planteó una posibilidad de construir túneles para atravesar la pista y llevar el trazado por la Rocosa hacia el mar, pero la Aeronáutica Civil se hizo la ‘oreja sorda’ y nunca respondió oportunamente.
Ante la ausencia de respuesta se le propuso a Aerocivil que permitiera facilitar una servidumbre en la zona de seguridad paralela a la vía, ya que el área aeronáutica tiene una extensión de 25 metros desde el borde de la pista y el cierre perimetral.
Finalmente Aerocivil dio respuesta negativa alegando razones de seguridad, no obstante que las pistas de El Dorado son atravesadas por al menos unos cinco túneles.
Descartada esa opción se decidió aprovechar el gigantesco hueco que había quedado de la explotación de piedra para la venta de agregados de construcción como gravilla, que durante varias décadas hizo la compañía Canteras San Andrés en un lote de 12 hectáreas para llevar las aguas hasta esa zona y realizar una recarga al acuífero que Coralina aprueba a manera de fondaje.
Entre los costos adicionales en que está situación le ha generado al proyecto, se requerirán tuneladoras para pasar la tubería por la carrera 13, el predio de NVP, el de Canteras San Andrés hasta llegar al fondaje.
Pero esta nueva solución que demandó un rediseño del trazado que se hizo entre mayo y noviembre de 2021, encontró que desviar la ruta de las redes exigía la compra de cuatro predios.
En septiembre se le informó de ello a la Gobernación y sólo hasta ahora la Lonja de Propiedad inició el estudio de avaluo del caso para efectuar el avalúar catastralmente los predios necesarios, que permita la enajenación o expropiacion por vía administrativa.
Hasta ahora Canteras San Andrés ha mostrado disposición de enajenar, un segundo lote de menor dimensión por donde también pasaría el alcantarillado no tiene problemas.
Pero hay un tercer lote que recién lo adquirió la empresa NVP y está encerrado que hasta ahora no tendría disponibilidad de venta.
En ese lote se construiría un gran estación de bombeo con seis plantas de bombeo que impulsarán las aguas lluvia al fondaje de la antigua mina de piedra de Canteras San Andrés.
Previamente esas aguas se limpiará antes de hacerle la recarga a los acuíferos que a Coralina le seducen porque permitirá que los acuíferos subterráneos que abastecen de agua el sistema de acueducto de la isla no se sequen y se filtren de aguas saladas.
Una tercera etapa del proyecto sería que desde el fondaje de Canteras San Andrés en un trazado nuevo y través de servidumbres se le de salida al mar al alcantarillado pluvial, para que el sistema quede completo y resuelva el eterno problema que sigue aquejando a los moradores de los barrios de la zona, y que es aprovechado por políticos inescrupulosos para hacer falsas promesas con las que se hacen elegir interminablemente.













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