Se informó oficialmente que hay un comité disciplinario y un comité técnico que estudia las solicitudes de comerciantes para instalar mesas sobre el espacio público de la peatonal y que ese análisis se hace a la luz de la ordenanza 004 de 2006 que permite que los establecimientos puedan tener mesas y sillas en el espacio público, siempre y cuando los propietarios hagan la solicitud y la mesa estudia y determina si se expide o no el permiso. Según la norma se deben respetar algunas condiciones y se establecerá la cantidad de mesas y sillas que se pueden ubicar y el espacio que se debe utilizar.
También hay artesanos que han estado en la peatonal por muchos años y se les ha respetado su tradición pero que de todas maneras deben renovar sus permisos porque de otra manera se ponen en condición de incumplimiento y pueden ser retirados del lugar.
“En este caso recomendamos a la comunidad en general que para cualquier ocupación del espacio frente a su establecimiento tiene que pasar la solicitud ante el comité técnico de la peatonal y en reunión previa decidirá si otorga o no el permiso.
Mientras tanto seguirán los operativos porque es una orden del gobernador y se debe cumplir”, dijo Ormel Forbes, coordinador operativo de la secretaría de Turismo.
La ley es para todos
Los comerciantes, vendedores estacionarios y artesanos piden que la ley sea para todos igual en lo que tiene que ver con el control a la ocupación del espacio público en la Peatonal de Spratt Bay porque de acuerdo con los recientes operativos hay establecimientos a los que se les permite tener mesas en la calle además rodeadas de materas y hasta un tablado se está construyendo en un espacio que viene siendo el andén de la antigua avenida Colombia. En cambio a otros establecimientos se les ha obligado a guardar las mesas como si existieran normas diferenciales.
Además los dueños de establecimientos fueron advertidos que no se puede expender licor para el consumo sobre el adoquinado de la peatonal y solo se puede vender a quienes estén dentro de los negocios. El inconveniente es que los turistas y hasta residentes compran el licor y lo consumen en la peatonal sin que los comerciantes puedan hacer nada y solo le corresponde a la Policía actuar.
Permisos
Justiniano Tovar, inspector de la secretaría de Gobierno y veedor ciudadano, sobre el tema dijo que “se adelantan operativos en los que participa la Policía Nacional, secretaría de Gobierno, secretaría de Turismo para hacer control a los vendedores ambulantes y especialmente a quienes venden tures y están fuera de su lugar de trabajo.
En la peatonal no hay permisos para poner mesas en la calle, ni hacer tablados, ni poner materos, eso está totalmente prohibido. Estamos en esa labor, es una orden del gobierno departamental para hacer control sobre la peatonal y el operativo se hará permanentemente por espacio de 16 días”.
Pedro Nel Pérez Rendón, artesano ubicado en la peatonal frente a la Cooperativa de lancheros, sobre los operativos dijo estar de acuerdo porque así se limita la ‘invasión’ de vendedores ambulantes y estacionarios. “Los operativos son beneficiosos porque nos conviene a todos para asegurar los ingresos. Porque hay demasiada gente en el espacio público y se debe hacer el control. En este momento estamos con las licencias en trámite para tener el documento al día. Hay personas que no tienen nada, porque se dedican a otros negocios que no están en la peatonal pero quieren estar aquí, por eso es bueno que haya control.
Por espacio de 14 años he estado en la zona y para bien o para mal ahí estoy, pero estamos desamparados porque no hay quien nos dé una mano, estamos solos, nadie nos colabora, hace falta presencia policial para garantizar la seguridad y para que se controle a los vendedores ambulantes porque en toda la isla estamos saturados de tanta gente”.

















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