Se pregunta uno ¿por qué el gobernador guardó tanto sigilo para informar sobre algo tan evidente como un incendio? Comparar no es bueno porque a veces alguien se molesta y los niños se traumatizan, pero la ocasión lo amerita. En los tiempos de la gobernadora Aury, en circunstancias similares, los periodistas entraban al Magic Garden con ella y después de recibir la información de los expertos, ofrecía la rueda de prensa que servía para que la comunidad se tranquilizara sobre una situación que alarma por las columnas de humo que se ven a kilómetros, el peligro que puede tener la conflagración si se sale de control y las molestias que causa en las familias que viven en todo el entorno. Así, sin misterio. Sin embargo en esta oportunidad, primera que le toca al gobernador, se dijo que la prensa no entraba al sitio por seguridad. Desde luego que se agradece el gesto, pero la verdad es que si no les pasó nada a los civiles que estaban adentro, tampoco a los periodistas les iba a pasar nada, a no ser que tuvieran ‘rabo de paja’.
En lo poco que se ha visto, las actuaciones de esta gobernación son muy poco liberales, tienen más sigilos, restricciones y condiciones superfluas que las que tienen quienes pertenecen a otros partidos más ortodoxos y radicales. Casi que son decisiones caprichosas, tal vez por marcar diferencia, es decir que es una filosofía que no tiene partido, de aquellas que se mueven solo por particulares intereses. Hablando de intereses, todo esto tiene una extraña similitud con la ‘conflagración’ que ocurrió en la Asamblea de la que apenas se empieza a ver el humo. Tres de tres. Cuatro de cuatro. Todo se aprobó sin problemas, sin consulta. Se hizo un aumento del 200 por ciento a la tarjeta de turismo, sin muchas consultas para saber que pensaban los empresarios y los operadores turísticos, solo con base en el supuesto que se utiliza en algunos negocios dedicados a la venta de licor: ‘El precio selecciona la clientela’.
Gracias a esas sabias decisiones de la Asamblea, también el gobernador puede concesionar el asunto de la basura y ojalá que sea rápido porque con tanto incendio se puede ‘caer’ el negocio porque después que queman en la planta RSU. La aprobación de la asamblea y el incendio pusieron de moda las basuras, ahora solo hay que esperar el nombre del concesionario, pero no nos ‘aceleremos’, que como decían nuestros antepasados, el ‘día de la quema se verá el humo’.















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