Mi nombre es Iris Martínez Hernández, para los amigos ‘Quinny’. Tengo 41 años, nací en las islas de San Andrés, Providencia Y Santa Catalina, ubicadas a 700 kilómetros al noreste de Colombia. El caribe corre por mis venas, y a pesar de la distancia no hay nada que me saque ese calor del cuerpo. Asistí a una escuela de comunicaciones y me convertí en periodista, profesión que ejercí en mi país de origen durante más de 15 años, fui una niña precoz, en positivo, a pesar de la disfuncionalidad familiar en la que crecí. Amo la reportería, siempre al pie de la noticia; debo confesar que me gustan las emociones fuertes, y si bien esto se trata de escribir, no es lo mismo hacer crónica roja o un reportaje periodístico. Empecé a escribir hace cuatro años después de una ruptura dolorosa de manera muy torpe. Escribir poesía es una cosa muy diferente, involucra la intimidad de las emociones y para mi entender, es necesario transmitir ese sentimiento. Mis primeros poemas me ruborizan; no por el contenido en sí mismo, ni por la carga erótica, me ruborizan porque estaban terriblemente escritos. Les faltaba ritmo, sentimiento, forma, fondo, y la puntuación era terrible, la poesía es exigente y a mí me lo hizo entender a punta de reescribir, sigo en ello. Pero aún así me atreví a abrir un blog, y la acogida fue buena, eso detonó un sin fin de emociones y aquí estoy. Cuatro años después de un recorrido bonito, presentándome a diversos concursos, haciendo esto que ya es la vida que quiero, y lo que me gusta. Después de un camino generoso y didáctico nace: ‘Umami’ Un corazón Erotizado.
Quinny Martínez Hernández.
Detrás de esta maravillosa portada del maestro en Artes plásticas, Gabriel Acuña Rodríguez, hay más. Umami, es mi primera vez en solitario. Esta antología trae consigo la recopilación de mis primeros tres años como bloguera, aprendiz de escritora y poeta. Recalco con mucha insistencia que estoy aprendiendo, emprendiendo y compartiendo desde la memoria de mis emociones todo lo que late desde la verdad de mi corazón erotizado. El epílogo ha sido escrito por Ethel Bent Castro, periodista colombiana con la que me une la sangre y el amor profundo que sentimos la una por la otra. Recientemente alguien me preguntó: ¿crees que serás capaz de mantener el ritmo y vivir de esto? ¿te crees capaz? mi respuesta fue sencilla: “Lo voy a intentar tan fuerte que al fracaso le costará no dejarme el camino libre; si me caigo me levantaré, pero nunca dejaré de escribir, me lo he prometido a mí misma” y bajo la premisa de esta promesa que se me ha metido entre pecho y espalda, les invito a seguir acompañándome.
Próximamente compartiré con ustedes la fecha de lanzamiento, adaptada a la actual situación que nos está tocando vivir, también el link para poder adquirirlo. Gracias de corazón a todos ustedes que a diario me leen. Gracias por el cariño, por elevar mi moral cuando con un comentario me sacan de esos abismos en los que vamos cayendo sin darnos cuenta muchas veces. ‘Umami’ es amor, es la pasión que siento y que me produce el hombre con el que comparto esta parte de mi vida. ‘Umami’ también es producto de conversaciones repentinas, de una flor que me inspiró, de los ojos de una hermosa mujer, de la emoción que me transitan y que me puede hacer sentir cualquiera de ustedes. ‘Umami es la reivindicación de féminas erotizadas. ‘Umami es el resultado del amor que siento por las mujeres de mi vida que son todas las del mundo. Como dijo Tiriri: ¿quién soy yo para negar amor? Amando más y enamorándome menos. !’Umami’ somos todos!
Una descripción del proyecto y los trabajos presentados.













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