El miércoles no fue santo en Santana, ex pareja acuchilló mujer. En Semana Santa Maikol Donado violó el quinto mandamiento No matarás
En plena Semana Santa, el barrio Santana fue el escenario de un hecho de sangre que estremeció a la sociedad isleña. Maikol Donado planificó la forma miserable con la que le quitaría la vida a su ex cónyuge, madre de dos de sus hijos, ambos mayores de edad.
La infortunada mujer recibió catorce puñaladas y, desde ese instante luchó por sobrevivir pero horas después, la muerte no se lo permitió y falleció debido a las lesiones provocadas por el padre de sus hijos.
Ella agonizó por más de 12 horas y al final murió sin que los facultativos del Amor de Patria pudieran hacer algo para salvarle la vida.
La victima de este caso se identificaba como Lorena Meza Estrada y residía con sus padres en el barrio Santana, en los apartamentos El Español desde que tomó la decisión de separarse de su marido Maikol Donado.
Personas cercanas a la ex pareja explicaron que, ante la irresponsabilidad de su marido, Lorena tomó la determinación de separarse de él. “..Ella era la que trabajaba, si le entregaba a su marido la plata para que pagara el arrendamiento del pequeño apartamento donde vivían. Un día ella recibió un aviso de lanzamiento del sitio que habitaban. Por eso ella lo dejó”. Explica un familiar de la occisa.
El irresponsable hombre después de eso se fue para Cartagena donde su familia.
Maikol regresó a San Andrés hace 10 días y, como no tenía donde alojarse, a través de uno de sus hijos le pidió a su ex suegro un alojo temporal. Ese fue el más grande error.
Versiones callejeras señalan que algunas vecinas le dijeron Maikol que Lorena tenía ya otra relación y que estaba pensando en organizarse de nuevo con otra persona y que eso enfureció al ex marido quien a partir de allí premeditó la que haría horas después.
En la noche de ayer, Maikol le habría pedido a su suegro que le prestara las llaves pues llegaría tarde, el padre de la mujer sin presagiar las intenciones del ex marido accedió a prestarle las llaves. Ya en tarde en la noche el hombre entró sigilosamente a la pequeña residencia y se escabulló en el cuarto de la mujer y, aprovechando que todos dormían, le colocó una almohada en la cara y procedió a apuñalarla en por lo menos catorce oportunidades.
El estruendo alertó a los familiares de la mujer quienes se percataron que el hombre, creyendo muerta a la mujer, se intentó matar propinándose dos cortadas en la parte posterior del cuello.
Los familiares de la mujer llevaron a ambos heridos al hospital donde Lorena le tocó la peor parte. Además de las acuchilladas la agonía de la mujer se prolongó debido a que no había en el hospital existencia de sangre de su tipo “o negativo” y dependía prácticamente de un milagro para sobrevivir.
El milagro no llegó y hoy su familia se enfrente a la dura pena de su partida por la intolerancia irracional de un ex marido celoso. Los hijos de la pareja aun no asimilan que su progenitora hoy está muerta a manos de su propio padre.

















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