
El asesinato del cantante Hety es un eslabón en la cadena de lamentables sucesos que progresivamente se han venido presentando en San Andrés ante la incapacidad de las autoridades de controlar la tenencia y porte de armas de fuego de las organizaciones delictivas asociadas a los negocios del narcotráfico que en su logica criminal libran una guerra en la que de manera indiscriminada disparan contra sus objetivos sin importar quien está a su lado o a quien se llevan por delante.
Pero también por culpa de una sociedad anestesiada y cómplice que lejos de rechazar muchas de estas acciones las ha encubierto y hasta repelido cuando ha sacado a las autoridades de los sectores a donde han ido a capturar a los causantes.
Si como sociedad hubiéramos reaccionado antes, incluso en el anterior episodio de los dos uniformados asesinados, cuando el pastor que ofició los servicios religiosos fúnebres de los agentes caídos en cumplimiento de su servicio, llamó a la comunidad a cambiar los paradigmas sociales frente a la delincuencia y el crimen, de pronto no hubiéramos llegado a otra muerte injusta, innecesaria y muy dolorosa.
Además del emotivo homenaje que las autoridades le tributaron a los dos jóvenes patrulleros de la Policía asesinados por delincuentes del barrio Nueva Guinea, en la homilía del oficio religioso quedaron varias reflexiones importantes que vale la pena que la sociedad de las islas tome en cuenta y empiece a aplicarlas si de verdad quiere recuperar la paz que este territorio insular ha perdido, sobre todo en manos de jóvenes contraventores, transgresores y delincuentes que están causando mucho daño a la sociedad sanandresana.
En tal sentido vale la pena destacar los diferentes mensajes que hizo el pastor Lancelot Lever Vantul, que deberían servirnos para reflexionar sobre las fallas, el presente y el futuro de las islas con la espiral de violencia y caos que la juventud isleña, descarriada, está causando:
(…)Como ha cambiado San Andrés, antes dormíamos con puertas y ventanas abiertas hasta que aparecieron unos desadaptados. Yo todavía recuerdo con que respeto y devoción guardábamos el día del señor, en ese día ni siquiera se cocinaba, yo recuerdo eso.
(…)Desde el sábado, desde el día anterior se preparaban los alimentos y se hacían las labores de aseo, y el domingo era el día del señor, íbamos a la iglesia a alabar a adorar al Señor, hoy ese día se dedica a la maldad. Hoy existe un extraño olvido de Dios, la gente cree que todo marchara mejor sin Dios, que error tan garrafal, por que nos atrevemos a sentirnos como dioses si todos necesitamos de Dios?
(…) Nuestros ancestros nos enseñaron a respetar a los mayores, a obedecer a la autoridad. Cuando nosotros nos volvimos o nos hicimos rebeldes, a partir de cuando, cuando San Andrés perdió su rumbo, cuando ¿nuestros antepasados nos enseñaron a amar a Dios, hoy la gente desprecia a Dios, ellos, nuestros ancestros apreciaban la vida, hoy se desprecia la vida. Que cambios tan drásticos ha dado nuestras islas. Ya no podemos dormir tranquilos porque si no son los pick ups con sus ruidos estruendosos son los ladrones que acechan. A veces no podemos dormir y nos levantamos de mal genio, nos sentimos sin fuerzas para hacer nada en el día. Dormir con las puertas cerradas y trancadas por dentro ya no es garantía de seguridad aquí. Andar por la calle es un verdadero peligro por que corremos el riesgo de que unos muchachitos haciendo payasadas en sus motos; One Wheel, nos atropelle o nos maten. Y de las balas perdidas que?, ni en nuestras casas estamos seguros. Desde cuando empezaron a suceder estas cosas aquí.
(…) Hermanos, distinguidas autoridades es necesario que estas cosas cambien en San Andrés. Un lugar donde antes reinaba la paz, ahora reina el terror y el caos, pero saben una cosa que no les va a gustar a muchos, para que esto cambie primero tenemos que pedir la ayuda de Dios, y segundo tenemos que rodear a nuestras autoridades.
(…)El lema de la Policía es Dios y Patria, primero debemos honrar a Dios, y segundo, debemos rodear a nuestras autoridades. Muchos dicen que no temen morir, pero lo que no saben es que morir sin Dios es ir a un lugar de tormento y sufrimiento, morir separado de Dios nos debe dar pánico. Hay algunos que reclaman el derecho de quitarse la vida como si nosotros fuéramos los dueños de nuestra vida., cuando la vida es un don de Dios que nos prestó la vida por un ratico; que son 100 años comparados con la eternidad que nunca acaba. Saben una cosa y la digo con tristeza, nos falta más amor por San Andrés, hasta a nosotros los isleños nos falta mas amor por nuestras islas. El amor es desinterés, cuando hacemos las cosas por intereses no estamos amando. (…)
(…)Es hora de acabar esos aparticos que les dicen pick ups y que perturban nuestras vidas. El Gobierno tomo unas buenas medidas que todos debemos apoyar, por lo menos ayer no hemos oído esa música estruendosa que perturba nuestro sueño, fomenta peleas, discusiones, esta uno en la casa y escucha los gritos, peleas, discusiones porque están borrachos.
(…) Es hora de sacar de la isla a tantos criminales que le han causado tanto daño a esta comunidad, a nuestras islas. Hermanos, que el sacrificio de estos dos valientes soldados de la patria no haya sido en vano, si este es el precio que tenemos que pagar para que vuelva la paz y la tranquilidad a San Andrés, bendito sea Dios, es un precio muy alto, pero todo en la vida tiene un precio; es hora de dejar la violencia, de dejar las drogas, de consagrarte a Dios para ser útil a esta sociedad que te necesita tanto, entrega tu vida a Dios, y sea salvo. (…)
También el gobernador del Departamento Everth Hawkins Sjogreen, por su parte, expresó que nunca en mi vida me imagine tener que afrontar una situación tan dolorosa, quiero expresar mi mas contundente rechazo a lo ocurrido y manifestarles que estamos al frente con el apoyo de la Fuerza Aérea, Armada Nacional, Policía, Fiscalía; lo importante ahora es que Dios acompañe a este Archipiélago, que nos devuelva lo que éramos nosotros que es un territorio de paz, un paraíso que se ha ido perdiendo por el comportamiento de unos jóvenes y no de todo el archipiélago por que aquí hay gente muy buena.
«La responsabilidad de todo lo que pasa en el Archipiélago desde luego está en cabeza del suscrito que debe dar respuesta con todas las instituciones, pero también hay una responsabilidad grande de la sociedad en apoyarnos, si no tenemos ese apoyo en el comportamiento ciudadano y el apoyo en dar resultados, será demasiado complicado que sintamos esa tranquilidad que algún día tuvimos. Sin embargo con el trabajo articulado hemos hecho todo para ir mejorando. Con el apoyo de nuestros generales, a la Fiscalía, a la Sijin y la Dijin, que han hecho un trabajo invaluable para darle resultados contundentes contra la delincuencia.
También aprovecho la oportunidad para pedir cambios en la justicia y en la aplicación de los derechos humanos, únicamente para los criminales: “Este país no puede tener una consigna de que los delincuentes sea más fácil para ellos asesinar a los policías y todos los organismos de derechos humanos no les permitan a ellos, ni siquiera responder para proteger sus vidas. Esto tiene que parar”. Encontraran en nosotros en la articulación que hemos hecho con el Director General de la Policía y demás autoridades, resultados contundentes para la tranquilidad de las gentes del Archipiélago”, puntualizó el mandatario de las islas.

















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