CORALINA inició acciones desde las estaciones de la Red de Monitoreo de Calidad de Aguas Marinas – REDCAM, con el fin de evaluar la calidad de las aguas marinas del archipiélago a través de monitoreos que se realizan en el mar y en las zonas costeras. Su objetivo fundamental es conocer la calidad de las aguas marinas. En otras palabras, descartar o verificar si hay presencia de microbiológicos como enterococos, coliformes fecales y totales y de los nutrientes, como fosfatos y nitratos.
Con apoyo del Laboratorio Ambiental de la Corporación, y las Subdirecciones de Calidad y Ordenamiento Ambiental y de Mares y Costas, se están tomando muestras de las aguas marinas de playas y de los cayos y también se realiza el monitoreo de las playas del Parque Natural Regional Johnny Cay, únicas en la isla que por la calidad de sus aguas fueron destacadas con la Bandera Azul.
Según el director de CORALINA, Arne Britton, “aunque los resultados que se obtienen no son representativos de las características de todo el cuerpo de agua, permiten, sin embargo, tener una idea del estado general del líquido en cada estación. Se puede decir que los resultados corresponden a condiciones puntuales, y el análisis histórico de los resultados de cada estación permite vislumbrar los cambios en las condiciones de calidad de cada sitio, así como identificar episodios de contaminación”.
La descarga directa de aguas residuales domesticas (ARD) en las zonas marino costeras representa una fuente importante de contaminación, debido a que contienen sólidos fijos, disueltos y en suspensión, materia orgánica, detergentes y microorganismos de origen fecal que aumentan la demanda bioquímica de oxígeno (DBO5) y disminuyen la disponibilidad de oxígeno deteriorando la calidad del recurso hídrico para los ecosistemas y recursos naturales asociados, así como para otros diferentes usos (IDEAM, 2010; INVEMAR y MADS, 2011).
También el aumento del uso del agua para diferentes fines y el crecimiento de la población a nivel mundial han contribuido al incremento de los niveles de contaminación de los sistemas acuáticos. A esto se suma, el constante vertimiento de desechos domésticos e industriales en los mares, lo que constituyen una fuente adicional de deterioro del medio ambiente.




















Por