Superación personal ¡Levántate y pelea!
Gran parte de la ‘Tragedia Isleña’ se debe a la codicia, la venalidad, la ambición desmedida por el ‘dinero fácil’ y el paternalismo, la ausencia de principios, y de una economía propia y sólidamente estructurada.
Por. Alberto Guerra García
Era la tercera pelea por el ‘Título Mundial del peso Walters Juniors’, que para ese entonces, realizaba la primera gran gloria del deporte colombiano hecho en Venezuela, y quien nos enseñó que si podíamos ganar en el exterior. El palenquero Antonio Cervantes ‘Kid Pambelé’, en el tercer asalto, besaba penosamente la lona del cuadrilátero del coliseo ‘Luna Park’ de Buenos Aires (Argentina). ‘Tabaquito Saenz’, representante del púgil, viéndole en el piso, le gritó:
–“Levántate y pelea negro hijueputa, o te devuelves con tu palangana a San Basilio a vender ‘pescao’-
Esa sola frase le retumbó en la cabeza como un taco de dinamita al aspirante a campeón del mundo. El hombre de ébano, Pambelé, hasta entonces derrotado, se levantó de la lona transformado en una ‘máquina de dar golpes’ venciendo y destrozando al invencible Argentino ‘Mantequilla Nápoles’.
Ese muchacho humilde tenía hambre de gloria, bienestar, y riqueza. Lo logró, lastimosamente en el camino de los muchísimos triunfos y la fama se encontró con todos los enemigos de la disciplina y el esfuerzo, y los acogió. Resultado nefasto. Años después, Antonio cervantes reconocería que ‘es mejor ser rico que pobre, luego de haber dilapidado su inmensa fortuna, y quedar a merced de la caridad pública, y con una gran adicción a las drogas.
‘Pambe’, como le decimos, quienes lo recordamos con cariño de compatriota, es tan solo un pretexto, que nada tiene que ver con la historia local isleña; pero el episodio que hemos narrado anteriormente es totalmente cierto. Como también, y en otro escenario, y de manera distinta, nos estamos refiriendo a una sola parte de la gran y profunda tragedia de las islas, de ésa otra porción, que ha cifrado sus esperanzas en el dinero producto de la penosa carrera del narcotráfico.
Pambelé, nada tiene que ver con esto, lo repito, tampoco ha muerto, fue tan solo una víctima más de este mundo sórdido del placer, lo hemos citado para hablar de otra cosa totalmente distinta. Muchos de los nuestros ya le dijeron adiós a la vida, y otros ni siquiera tuvieron la oportunidad de despedirse, tras una muerte violenta. Los que mejor suerte han corrido se encuentran en las cárceles del mundo y la local.
Bien dijo alguien, que es por el camino del sexo, las drogas, y el ocio, por donde ya camina gran parte de la población de las islas en un número exorbitante, siendo aún, un experimento. El sincretismo religioso y político jamás había sido tan minado como hoy día, por vía de la codicia, el placer, y el facilismo. Situación que también afecta a gran parte del liderazgo. En menos de cinco años, las islas se dedicarán por completo al turismo, y el ‘mejor producto’, el que hoy hace carrera exitosamente, para quienes reciben su usufructo, es el ‘destino sexual’, ya gran parte de sus jóvenes están inmersos en el negocio con sus consabidos riesgos, vendiéndose al mejor postor.
Es un ingreso económico considerablemente rentable frente a los salarios de hambre de la incipiente y monopolizada economía local. Como un solo indicador, podría mencionarse el encuentro entre amigos casuales, que puede ascender entre doscientos y doscientos cincuenta mil pesos la cita, dinero que hoy alimenta a muchas familias, y al apetito consumista que nos vende la actual sociedad. ‘Vanidad motor que impulsa el progreso humano’, diría el pensador. Progreso humano a condición, y expuesto a la miseria, ignorancia, injusticia, indiferencia general, falta de justicia social, y solidaridad, al mejor estilo de ‘Los Miserables’ de Víctor Hugo.
Una realidad que, muchos se niegan en aceptar haciéndose parte de un ‘estado de negación colectiva’, puesto que el dinero es y será siempre muy importante, entiéndase como quiera entenderse, y en donde el esfuerzo del gobierno central apenas se ve. La voracidad de nuestra clase política isleña es tan terrible como la de sus pares continentales, superados con creces.
Sin embargo, y pese a ello, también hay otra juventud que lucha en medio de todo tipo de dificultades para salir adelante y progresar en lo personal y profesionalmente. Ellos, se han negado a ser parte de ese gran mercado de la perdición y la miseria que siempre ha convivido con la humanidad, enfrentándolo con conocimiento y la búsqueda de la superación personal.
Ejemplo son nuestros profesionales, los artistas, y deportistas. Otra forma de ver el mundo a través del virtuosismo y la disciplina que nos falta a muchos de nosotros, y la mejor manera de hacer patria, ¡ésos si son los héroes de la patria! Y que la podrán hacer grande y poderosa, diferentes y totalmente opuestos a los matarifes impostores.
La historia reciente de estas pequeñas islas colombianas transcurre como la historia de la humanidad en todos los tiempos, y corre su curso como si nada -¡pareciera que ya nada nos extraña!- No siempre fue mejor ser rico que pobre. Hay muchos ricos pobres de espíritu; y pobres con grandes tesoros fruto de su denodado esfuerzo, estudio y laboriosidad. En un mundo tan voraz y depredador es importante comer y no ser comido. Superación personal, ¡Levántate y pelea!















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