A pesar del lamentable desenlace que terminó con el fallecimiento de un joven de escasos quince años, quien fue baleado en un pasaje peatonal de la Avenida 20 de Julio por pistoleros que al parecer harían parte de una cadena de venganzas, el profesionalismo, humanismo y solidaridad que mostraron anoche uniformados, paramédicos y comunidad en general, es un hecho digno de rescatar en medio de tanta ignominia que parece haberse tomado a San Andrés.
En videos que circulan en redes sociales, de los que nos abstenemos a publicar pero que tomamos como referencia para destacar estas virtudes y obtener algunas imágenes de la labor realizada, se puede observar como en medio de los angustiantes momentos, tanto el paramédico de la ambulancia del hospital, el agente de Policía y ciudadanos en el lugar hicieron ingentes esfuerzos cuando se percataron que el joven aún tenía signos vitales para tratar de salvar su vida, lo cargaron, subieron a la camilla y rápidamente lo sacaron del lugar hacia la ambulancia para trasladarlo al hospital departamental, pero lamentablemente ingresó sin vida al nosocomio.
Pese a que el trabajo profesional y la solidaridad no alcanzaron a salvar la vida del joven, este esfuerzo humanitario colectivo demuestra que la humanidad aun es posible a pesar de la maldad de otros.

















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