“Tengo los libros de contabilidad abiertos y voy a hacer todo para defender mi nombre”. A Waked Fares siempre se le ha visto haciendo empresa, por eso la Cámara de Comercio de San Andrés le hizo un reconocimiento en diciembre de 2014 por el invaluable aporte económico y social que le ha hecho a San Andrés.
Quienes han conocido a Abdul Waked Fares desde sus inicios con su incipiente tienda de perfumes en San Andrés, que hoy es la multinacional de cosmética y belleza La Riviera, saben que es un trabajador incansable que a brazo partido ha construido lo que hoy día es su imperio empresarial.
Incluso quienes aún hoy lo ven ocasionalmente de visita en San Andrés pasando revista a sus tiendas; verificando cómo es la atención a los clientes, revisando el estado de sus locales comerciales, del inventario de productos, conservando su humildad y don de gentes que siempre lo ha caracterizado, se asombran de las graves acusaciones que el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos le han hecho a él y su organización empresarial, las cuales desde el primer momento a través de comunicados de prensa y de pronunciamientos oficiales de su compañía, Waked negó categóricamente las acusaciones las cuales calificó de falsas e infundadas. Luego en entrevista con los periodistas de la W Radio respondió a un duro fogueo de periodistas que le indagaron por sus negocios, sus familiares y su visa a Estados Unidos, de la que dijo no tiene por qué nunca se la renovaron, pero que tampoco le cancelaron; solo que se venció y nunca se la renovaron a pesar de indagar por las razones y solo atinaron a decirle que el asunto estaba en el Departamento de Estado de Estados Unidos.
De hecho Abdul Waked Fares suele pasar desapercibido entre la gente porque en esos recorridos o visitas no se le ve acompañado de un sequito de colaboradores o empleados suyos, si no que por el contrario sus actividades muchas veces las desarrolla solo, o en algunas ocasiones acompañado de uno de sus sobrinos que aún viven en la isla o de uno que otro de sus funcionarios. Nada de la parafernalia o de las estrambóticas y ruidosas comitivas que muchas veces suelen llevar algunos empresarios, multimillonarios o personajes de la vida pública y social cuya presencia está antecedida de numerosos adláteres.
A Waked Fares siempre se le ha visto haciendo empresa, por eso la Cámara de Comercio de San Andrés, a instancias de su Junta Directiva y Presidente Ejecutivo Alain Manjarres Flórez le hizo un reconocimiento en diciembre de 2014 por el invaluable aporte económico y social que Waked Fares le ha hecho a San Andrés, y particularmente a su economía, donde el comercio ha sido uno de los renglones de mayor productividad, y donde su Grupo Wisa ha aportado importantes ingresos e inversiones a la región, pagando miles de impuestos y generando cientos de plazas laborales.
Incluso la Armada Nacional de Colombia, quizás una de las instituciones más comprometidas y empeñadas en la lucha contra el narcotráfico y delitos conexos, en los que trabaja de la mano con las autoridades norteamericanas a través de los tratados de interdicción marítima, no encontró ningún reproche que le impidiera entregarle una gran condecoración a Abdul Waked Fares por el aporte empresarial y social que el empresario de origen libanés, radicado en Panamá, pero muy vinculado a la isla, le ha hecho a San Andrés. Y no se trata de un reconocimiento de poca monta o una simple cortesía porque un arma del Estado como la Armada Nacional, antes de entregar cualquier reconocimiento, previamente somete a un análisis de inteligencia y estudio de seguridad al depositario de dicha condecoración.
La lista del horror
Por ello resultó asombroso para muchas personas que conocen a Waked las imputaciones que llegaban desde Estados Unidos, porque el solo hecho de hacer parte de esa lista, genera en el imaginario colectivo una asociación con asuntos ligados al narcotráfico. Pero sucede que la lista Clinton es otra de esas medidas unilaterales que estados Unidos en su inveterada actitud de creerse el “Policía del Mundo”, emite para aplicar sanciones o castigos a ciudadanos de otros países pero que nunca le reprochan a los suyos.
A juicio del abogado sanandresano y ex gobernador de las islas Álvaro Archbold Núñez, la OFAC, o Lista Clinton es “una Orden Ejecutiva 12978, aparece definida como una base de datos, oficialmente llamada “Specially Designated Narcotics Traffickers” o SDNT LIST, en donde se agrupan empresas o personas de todo el mundo que para los Estados Unidos de Norteamérica, han tenido nexo con dineros del narcotráfico, han sido narcotraficantes o han estado inmersos en delitos de lavado de activos. Aunque sea esta la definición más difundida, es sesgada, imprecisa e inexacta por cuanto encontrarse reportado en la Lista Clinton no quiere decir que necesariamente la persona, natural o jurídica, haya cometido un hecho criminal de narcotráfico o lavado de activos. Y son muchos los casos dentro de los cuales la OFAC ha tenido que excluir de la lista a personas que nunca tuvieron que ver con delitos de blanqueo y/o defraudación al tesoro norteamericano. Es más, por el solo hecho de tener el 50% de participación en un negocio en donde alguno de los socios haya tenido vínculos con actividades ilegales, es ya una causal para quedar incorporado.
La Lista Clinton prohíbe que las personas que aparezcan reportadas, ejerzan negociaciones con empresas estadounidenses. De hacerlo en el país de origen de la persona incorporada, esta no incurre en delitos, lo que sí ocurre con las empresas norteamericanas que contraten con ellos.”
Archbold Núñez explica en su blog “Quitasueño” que “expertos en la materia la consideran como una lista horrorosa, abominable y arbitraria, producto de un país con la estructura financiera del imperio que impone de manera unilateral medidas confiscatorias, muchas veces sin un proceso que le permita a la persona conocer los cargos por los cuales podría en su momento recibir la imputación. Dicho de otro modo, podría ésta ser inocente pero al mismo tiempo sus bienes y todos sus activos, congelados de manera indefinida. Es una especie de muerte civil en el mundo de los negocios.”
Otro abogado de las islas se refirió al tema en términos similares. “Le están aplicando el ‘Aparato de la muerte’ que es una forma de matar financiera y comercialmente a alguien cuando toca intereses de poderosos como le ocurrió a Diego Murcia al quitarle clientes a los banqueros.
Archbold Núñez cita una entrevista de Carlos Puente González, Presidente del equipo de fútbol América de Cali, víctima de su inclusión y permanencia en la lista por espacio de más de 13 años, quien expresaba que : “ En la vida, con esa marca, simplemente se pasan los días sobreviviendo. No se puede hacer más”, agregando que por el solo hecho de ser el Representante Legal del club deportivo le fueron congeladas todas sus cuentas, así como las tarjetas de crédito, visas, seguros de vehículos, y de tener los mejores patrocinadores, pasó a no tener ninguno. Sin procedimientos ni notificaciones, dice, también fueron incluidos los integrantes de la Junta Directiva, y como no existe un Proceso – po
rque en la Lista Clinton eso no existe- no puedes defenderte”.
“Grupo Wisa no tiene vínculos ilícitos”
Abdul Waked aseguró que no tiene negocios con su sobrino Nidal. Y tanto el Gobierno panameño como el empresario Adbul Mohamed Waked Fares se desvincularon de los actos ilícitos presuntamente cometidos por otro miembro del clan, Nidal Waked.
“Es mi sobrino, es el hijo de mi hermano mayor. Nunca he sido socio suyo. La familia Waked en el año 80 se dividió y cada uno se fue por su lado. Desde los 80 no tengo ninguna transacción ni negocios con ellos. Son mi familia, yo no lo voy a negar”, declaró en la emisora W Radio. “Quiero defenderme, tengo los libros (de contabilidad) abiertos y voy a hacer todo lo que pueda para defender mi nombre”, afirmó Waked Fares.
Según la prensa panameña, el conglomerado tiene activos por más de 1.500 millones de dólares en una docena de países y emplea a cerca de 6.000 trabajadores.
















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