Durante décadas San Andrés, sus residentes y sus visitantes han estado expuestas al deplorable espectáculo público de ver a plena luz del día carros sépticos descargando sus aguas servidas sin ninguna clase de tratamiento en el sitio conocido como Los Arrecifes, donde en el pasado incluso se adecuó un punto de descarga para verter al mar los desechos extraídos de pozos sépticos domésticos por falta de un alcantarillado sanitario.
Pero lo que no se puede entender es como después de tantos miles de millones de pesos invertidos en la ampliación y mejoramiento de la infraestructura del alcantarillado, los otros tantos miles de millones de pesos que se invirtieron en una planta de tratamiento de aguas residuales que nunca funcionó, se pudrió y luego la vendieron como chatarra, y los otros tantos miles de millones de pesos que se invirtieron en un emisario submarino que opera la empresa Proactiva para verter a mar abierto, y en forma previamente tratada las aguas servidas, nos encontremos con el espectáculo de un moderno carro Vactor, encargado de hacer la limpieza de las redes del alcantarillado, vaciando sus aguas como lo hacían en el pasado cualquier desprevenido conductor de un carro séptico.
Tratándose de un vehículo oficial, nuevo, moderno, destinado para complementar las labores de operatividad de las redes públicas del alcantarillado, en vez de hacer las descargas en la forma adecuada que corresponde a través del sistema, utilizando las plantas de tratamiento existentes que bombean los flujos del alcantarillado al emisario submarino, particularmente en la estación de bombeo número tres, lo esté haciendo en la misma forma rudimentaria y anti ecológica que siempre se ha hecho.
Una instructor de buceo que observó los hechos los registró fotográficamente y denunció públicamente a través de su red social de Facebook este hecho vergonzoso que merece una explicación de las autoridades regionales no solo para con la autoridad ambiental sino también para con la comunidad de las islas.
Desde Proactiva, Aguas de San Andrés, la Unidad de Servicios Públicos, el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo como Coralina y la Procuraduría Delegada para Asuntos Ambientales y Agrarios deberían emitir algún pronunciamiento explicando si es normal que estos comportamientos depredadores del medio ambiente y que los mismos los hagan vehículos oficiales directamente al mar y no a través del sistema de bombeo hacia el emisario submarino.

















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