Ya no podrán arrojar pan a los peces, ni animales muertos a los tiburones
Mediante Resolución 611 del 2022, emitida en el día de hoy 17 de agosto de 2022, el director general de la Corporación Coralina, Arne Britton Gonzalez decretó que por principios de precaución y prevención a favor de los animales y las personas se prohibe la actividad de alimentación y /o cebo y manipulación de especies marinas tales como peces, tiburones y rayas en toda la jurisdicción del Archipielago de San Andrés y Providencia.
Esta decisión fue precipitada por el episodio del hombre que arrojó un perro muerto a dos tiburones hace dos semanas, en el sector sur, perimetro Circunvalar de esta ciudad.
Luego de ese episodio, el director de la entidad le reveló en primicia a The Archipielago Press, que su despacho y el equipo técnico de la corporación, emitiría en los siguientes días, un acto administrativo con el cual se se prohibiría esa práctica descubierta y con la cual estaba atrayendo los tiburones a las costas de la isla poniendo en peligro a los bañistas, turistas o residentes, tal como ocurrió con un turista italiano atacado por un oviparo de estos y quien no resistió la gravedad de las heridas y murió.
De acuerdo con el acto administrativo en su parte considerativa, en la isla de San Andrés han venido presentándose malas prácticas ambientales relacionadas con el cebado o alimentación de animales marinos para deleite de los turistas residentes y raizales del departamento Archipiélago. «Esto ha ocurrido por ejemplo por parte de algunos restaurantes a la orilla del mar que dan pan y similares a los peces para atraerlos y que sus visitantes se diviertan con esto, como también por parte de diferentes habitantes de la comunidad, realizando el cebo de tiburones. Este tipo de malas prácticas de arrojar pan o similares a los peces y otras especies genera desbalance nutricionales y enfermedades que terminan matando los animales en el mediano y largo plazo.»
Para Coralina, otra de las malas prácticas recientes que se han generado en relación con la manipulación de tiburones nodriza o tiburones enfermera con fines de uso turístico por ejemplo en el sector del conocido Cayo Acuario (Rose Cay y Haynes Cay) sobre lo cual ya hay varias personas molestas por cómo se están realizando las manipulaciones incluso diciendo que tienen supuestamente ellos tiburones amaestrados y cebados para que se queden en el área esta práctica va en contravía con temas ambientales y en contra de los tiburones por tanto desde el área técnica de la Subdirección de Mares y Costas, se cree necesario prohibir este tipo de actividades.
Según Coralina, adicional a lo anterior otra mala práctica ambiental se ha intensificado recientemente coincidiendo con la reapertura económica posterior al paso de los huracanes Eta y Iota por el archipiélago la cual consiste en arrojar al mar animales fallecidos partes de animales o desperdicios de preparación de alimentos para atraer turistas y visitantes a las zonas y o posiblemente también para tratar de cazar los tiburones para obtener aceite o aletas lo cual es un una práctica ilegal y que este tipo de acciones generaron por ejemplo Qué especies de tiburones de hábitos nocturnos que suelen vivir en zonas profundas como los tiburones tigre tiburones oceánicos de punta blanca y otras especies que están protegidas por normatividad nacional e internacional llegarán más cerca a la costa y estuvieran en contacto cercano con visitantes de La Isla a la espera de potencial alimento ocasional arrojados personas inescrupulosas allí confluyen bañistas buzos con equipos Scuba, pescadores entre otros, con un caso ya reportado de mordedura fatal a un visitante a inicios de 2022, de igual manera otro reciente incidente ocurrido el 3 de agosto de 2022 que se evidenció en redes sociales a una persona arrojando al mar un perro presuntamente fallecido para que fuera alimento de dos tiburones tigre presentes en el área en ese momento.
Para la autoridad ambiental, con lo anterior queda claro que la mala práctica ambiental de ceba de animales marinos, puede atraer cerca a la costa, a animales grandes que suelen vivir en otros ambientes más profundos y ponerlos en contacto con las actividades antrópicas que se dan en esta zona somera, con posibles eventos de avistamientos y contacto con estos animales, lo cual puede desatar situaciones de riesgo para los visitantes, bañistas, buzos, pescadores, que muchas veces no se dan cuenta de situaciones de potencial peligro y que repercuten directa e indirectamente en la actividad turística, nacional e internacional, lo cual acarrea además por el miedo a los tiburones, reacciones negativas de las personas contra los animales que además de estar en su medio natural, gozan de protección legal en la normativa nacional e internacional.

















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