Toda la vía que bordea la pista de aeropuerto es un botadero a cielo abierto. Hablar de cultura ciudadana es hablar de amor por el sitio en el que se vive. Si no se quiere el lugar en donde se habita es imposible que haya orden y limpieza. Amar en este caso es no arrojar basuras en cualquier parte, botar basura de esta manera es de ignorantes, insensibles, irrespetuosos con sus vecinos, aunque se sabe que no es la gente del sector de las Natanias, o School House ellos no son los que hacen esto sino que vienen de otros sectores a botar neveras viejas, lavadoras, inodoros, colchones, muebles, viejas antenas parabólicas y lo más insólito, hasta carros. No hay autoridad que obligue a los dueños de esos vehículos a que los retiren y dispongan de ellos, el gobierno puede establecer la propiedad.
En eso está haciendo las cosas mejor Providencia que logró en los primeros tres meses sacar 75 toneladas de basura especialmente todo lo metálico o ferroso incluyendo carros. Se ve la isla limpia y eso estimula el cariño por el sitio en que se vive y se aprende a respetar el entorno.
Hay que destacar el trabajo de la empresa de aseo Trash Buster y de otras entidades, como la Armada, la gobernación, la Policía y hasta algunos buzos, por las jornadas de aseo que conjuntamente realizaron en otros sectores como las playas, por el sector del Cliff, entre otros. Realmente hicieron notar el cambio y enseñaron, en la práctica, dando ejemplo, como se produce, como se enseña y como se logra cambiar la mentalidad y entender lo que es verdaderamente la cultura ciudadana.


















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