Por reclamar sus derechos, afectada fue denunciada en la Fiscalía. El mal ejemplo de vecinos desconsiderados que levantan cerramientos a las entradas comunitarias, conocidas legalmente como servidumbres de tránsito, está dejando encerrados en sus casas a algunos habitantes de la isla.
A un primer caso denunciado por The Archipiélago Press en el sector de Swamp Ground donde un particular decidió enrejar la entrada a la servidumbre, dejando a sus dos vecinos sometidos a limitaciones en su salida y movilidad, ahora se suma un nuevo caso en una zona residencial ubicada alrededor de una zona comercial entre la Avenida 20 de Julio y Boyacá o calle de Las Proveedoras. En ambos casos la Oficina de Planeación del Departamento ha estado más de lado de los “encerradores” que de los habitantes que se han visto afectados.
El caso
Esta nueva situación de perturbación de la servidumbre, como se conoce legalmente a los casos donde se interrumpe el tránsito peatonal o vehicular, lo denunció una docente que se está viendo afectada junto a su familia, porque solo le dejaron un reducido callejón de 70 centímetros para poder salir. Es decir que en una emergencia ni una silla de ruedas o una camilla podrían ingresar para sacar a un enfermo.
“Mi nombre es Isabel Fernandez Judge, soy raizal, vivo en el sector denominado Cotton Place, conocido como detrás del restaurante El Parqueadero, donde queda Sweet Wáter, el caso es que mi familia y yo vivimos aquí, hace 39 años como lo muestra el permiso de construcción que nos dio Planeación en el año 1977. El señor Alberto Vásquez, conocido como ‘Dudu’ y su hijo Juan Carlos Vásquez, compró, toda esta propiedad, hace 4 años, y desde el mes de agosto ha estado haciendo un encerramiento de manera ilegal, puso una pared sobre mi poza séptica para encerrarnos, la pared, yo y mi hermana la tumbamos con una mona (mazo), con el fin de defender nuestra posesión y propiedad, inmediatamente mandé un oficio a Planeación, informando la situación y me contestó el señor Rixie (Newball) que en ese entonces era el secretario, que ellos tenían licencia para ese encerramiento, en el oficio que me mandó, con la copia de la licencia, nos dimos cuenta que esta licencia estaba vencida, situación que ellos reconocieron después en otro oficio que me enviaron, a pesar de todo esto el señor siguió haciendo todo tipo de atropello, interpuse con mi abogada una querella, solicite una inspección, pedí amparo policivo, y no obtuve respuesta a ninguna de mis peticiones, finalmente el 22 de diciembre del 2015 , Rixie Newball, le dio una nueva licencia al señor Juan Carlos Vásquez, para cerramiento, alegando que nuestra vía de acceso, es una cámara de aire que tenemos de 70 centímetros de ancho, como puede ver en las fotos que le envío, además, en este espacio mis hermanos han tenido por más de 30 años su venta de pescado, por favor, deseamos que toda la comunidad sanadresana se entere, además de todos los atropellos e insultos de esta familia, me demandaron ante la Fiscalía por favor informe nuestra situación, además todos saben que esta propiedad ha sido una vía de acceso, servidumbre por más de 70 años.”
Fernandez Judge entregó a esta redacción un oficio del 27 de agosto de 2015 donde solicitó a Planeación ordenar la suspensión de la obra por estar afectando el acceso a su vivienda, la cual fue construida en el año 1977.
Igualmente un oficio de la procuradora regional Edith Carreño Corpus quien le solicita al entonces director de Planeación Rixie Newball que intervenga frente a la situación y le traslade a esa dependencia del Ministerio Público copias de las actuaciones adelantadas por esa oficina gubernamental frente a la solicitud de la ciudadana.
“Vamos a quedar totalmente embotellados y Planeación y Procuraduría dicen que no pueden hacer nada, esto es inhumano , debe haber una ley que proteja nuestro derecho a una servidumbre digna”, expresó la desesperada mujer ante el implacable y arrasador paso del desarrollo comercial en su barriada.
Esta zanja al pie de la terraza de la casa de Fernández Judge es la última acción que han hecho los Vásquez en su propósito de encerrar la servidumbre. Esta reja hace parte del cerramiento de la servidumbre de paso que da salida hacia la Avenida Boyacá o calle de Las Proveedoras. Entrada por la Avenida 20 de julio donde se adelantan algunas construcciones.

















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