Sin ayuda hombre cabeza de familia que cayó en una zanja en la paralela a la pista. A Santiago Valera la vida le dio un giro rotundo con el accidente sufrido en la vía paralela a la pista del aeropuerto Gustavo Rojas Pinilla de San Andrés, hace cerca de cuatro meses, cuando cayó con su motocicleta en una zanja en donde su cuerpo quedó entre varillas que se le clavaron en diferentes partes, lo que hoy lo sume en una situación muy difícil.
Tiene deteriorada la movilidad del brazo derecho y la pierna izquierda, las cicatrices de su cabeza dejan ver la gravedad de las heridas y de los golpes recibidos, hace esfuerzos para hablar y sufre porque ahora no puede ayudar a su familia como antes cuando era el principal proveedor de lo que hiciera falta en el hogar.
La casa que estaba construyendo lentamente en la medida en que consiguiera los recursos, quedó en obra negra y su esposa, familiares y amigos han logrado mantenerlo con la esperanza de que Dios le ayudará a superar las graves dificultades.
Santiago llora tratando de relatar lo que siente al no poder ayudar a su familia, pero en el fondo deja entrever un alma fuerte, capaz de reponerse para continuar el camino de la vida, para poder trabajar y aportar para el desarrollo de sus seres queridos.
Ninguna entidad se ha preocupado por él, por su situación, simplemente lo olvidaron, desde quienes tenían responsabilidad sobre las obras de la vía, porque tuvieran o no la culpa de lo ocurrido debieron estar siempre pendientes de la recuperación de Santiago.
Este escenario deja ver claramente la deshumanización de estas empresas contratistas, denota que no hay veeduría válida para buscar reivindicación a los ciudadanos que sufren este tipo de acontecimientos y que a los gobiernos nada les interesa lo que ocurra con estas personas que se quedan sin cómo trabajar debido a las consecuencias de accidentes sobre vías en mal estado o sin la debida señalización.
Rosario Flórez, vecina
“El accidente le causó muchos daños en lo personal y en lo familiar porque era la cabeza del hogar y le ha tocado muy duro a la señora para velar por la familia y sacarlo a él adelante.
Santiago ha ido mejorando muy lentamente y los vecinos hemos colaborado pero necesita más ayuda, que lo saqueen de aquí, un examen más a fondo del ‘otro lado’ para que su nivel de vida cambie porque es un hombre joven todavía. Santiago tiene dos hijas y dos nietas y no puede trabajar.
Yo les pediría a quienes están encargados de esa obra que se hagan cargo de la situación de Santiago porque necesita mucha ayuda, tanto para él mismo como para su familia. Vive en malas condiciones porque estaba construyendo su casita pero con el accidente todo quedó estancado”.
















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